Archivos de la categoría Templos

La Destrucción Artística de Almería

Durante la Guerra Civil (1936-1939) fueron numerosos los edificios que sufrieron la destrucción, el saqueo o pastos de las llamas, o los numerosos bombardeos que sufrió la cuidad de Almería. También se destruyeron numerosas imágenes religiosas que eran las que constituían el Patrimonio Histórico-Artístico Almeriense de aquel entonces. Este trabajo de investigación es de María Isabel García Sánchez y es un recorrido por edificios e imágenes religiosas que se destruyeron, “La destrucción artística de Almería en la Guerra Civil: imágenes de tradición almeriense”: http://www.dipalme.org/Servicios/Anexos/anexosiea.nsf/VAnexos/IEA-BL11-c10/$File/BL11-c10.pdf

Berja: Iglesia de la Anunciación

Derrumbada la antigua mezquita, ya como templo católico hacia doscientos cincuenta años, en el año 1763 por su deterioro con el paso de los años, es construye en los siguientes años un nuevo templo de mayores dimensiones.

Su esquema seria de tres naves con dos torres en la fachada y cemento

Anejo tras el altar, suprimiéndose los enterramientos en el interior de templo según mandaban las normas de rey Carlos III. Este cementerio estaría cerrado por un claustro sobre lo que hoy son las dependencias Parroquiales y el edificio de la biblioteca municipal.

El templo, después de innumerables percances, ha tenido que ser reconstruido en varias ocasines.

La ruina de la antigua mezquita hizo que ya en 1630 estuviera en construcción un nuevo templo diseñado por el maestro mayor Rodrigo Hernández, autor del programa de templos parroquiales de la diócesis granadina de la época. Su estructura sería del tipo gótico-mudéjar levantino, con grandes arcos que descargaban techos de madera a doble vertiente. Al igual que otras iglesias de Las Alpujarra, la torre campanario se construyó como refugio para los cristianos viejos.

Durante el levantamiento de los moriscos de 1568-1571 la iglesia de Berja fue quemada y una década más tarde todavía no se habla reparado, por lo que se decía misa debajo de un colgadizo.

Para 1591 se había hecho de nuevo.

En 1621, se describe la iglesia de Berja como una de las mejores del Arzobispado, y presentaba un acentuado carácter de iglesia-fortaleza. Pero poco a poco se fue arruinando. En 1763, la iglesia de Berja se hundió y el Santísimo Sacramento fue trasladado a una casa vecina. Unos meses más tarde, se ordenó la construcción de otro templo más amplio en el mismo solar del anterior, proyectado por el maestro mayor Juan José Fernández Bravo, tomando como lejano modelo la basílica de Ntra. Sra. de las Angustias de Granada.Apenas acabada la nueva iglesia, en 1769 la zona del crucero presentaba quiebras. El famoso arquitecto y académico Ventura Rodríguez, se encargó de la nueva construcción, entre ellas de un tabernáculo neoclásico recientemente hallado y hoy en proceso de restauración.

Poco duró esta obra. A consecuencia de los temblores se desplomó la iglesia y el culto se trasladó, en un principio, al panteón o claustro (actual edificio situado en Su cabecera).

Las gestiones para reedificar la iglesia no fructifican hasta 1826, cuando se llega a un acuerdo entre el Estado y el Arzobispado para costear a medias la obra de derribo y construcción del nuevo edificio en el mismo solar, dirigidas por Arquitecto José Contreras.

En 1857 estaba totalmente cubierta, sin embargo, la aparición de grietas en los muros y bóvedas dio lugar a la intervención de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, obras dirigidas por el arquitecto Tomas Aranguren.

Apenas acabada la nueva iglesia, en 1769 la zona del crucero presentaba quiebras. El famoso arquitecto y académico Ventura Rodríguez, se encargó de la nueva construcción, entre ellas de un tabernáculo neoclásico recientemente hallado y hoy en proceso de restauración.

Poco duró esta obra. A consecuencia de los temblores se desplomó la iglesia y el culto se trasladó, en un principio, al panteón o claustro (actual edificio situado en Su cabecera).

Las gestiones para reedificar la iglesia no fructifican hasta 1826, cuando se llega a un acuerdo entre el Estado y el Arzobispado para costear a medias la obra de derribo y construcción del nuevo edificio en el mismo solar, dirigidas por Arquitecto José Contreras.

En 1857 estaba totalmente cubierta, sin embargo, la aparición de grietas en los muros y bóvedas dio lugar a la intervención de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, obras dirigidas por el arquitecto Tomas Aranguren.

La Iglesia costó casi dos millones de reales y cincuenta y dos años de construcción real que habría que ampliar a sesenta y cinco abarcando todas las obras. Su edificación había supuesto un ingente esfuerzo económico para la población y un lucha tenaz contra obstáculos e imprevistos de toda índole. La actual iglesia de Berja presenta una planta basilical, con tres naves separadas por grandes columnas toscanas de piedra. La nave central se cubre con una bóveda de medio cañón y las laterales con bóvedas baídas (bóveda formada de un hemisferio cortado por cuatro planos). Sobre las puertas laterales se abrieron vanos semicirculares, hoy en día cegados, característicos de los provectos de José Contreras que recoge de la tradición constructiva clasicista desarrollada en la diócesis granadina en la 2 mitad del siglo XVIII. En su fachada destaca las torres gemelas que enmarcan el cuerpo central con pórtico también de columnas y rematado por un frontón de piedra calcárea de la cantera del cerro de Buenavista (Los Cerrillos). Durante los tristes acontecimientos que precedieron a la Guerra Civil, el patrimonio artístico que tenia la iglesia de Berja fue destruido. Entre lo poco que se conserva, debemos destacar la colección de orfebrería y el retablo de San José costeado por la rica familia minera de los Joya”.

Vélez-Rubio: Iglesia Nuestra Señora de la Encarnación

Conocida popularmente en Velez-Rubio como “La Catedral”, debido a su tamaño. Podemos considerar esta construcción religiosa como la obra más importante, característica, espectacular y valioso del barroco almeriense en el siglo XVIII. Mandada a construir por el marqués de Los Vélez en 1754 y edificada sobre la antigua parroquia de San Pedro, debido al terremoto de 1751. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación es un importante ejemplo arquitectónico de la evolución de finales del periodo propiamente barroco con la etapa neoclásica a través del prerromanticismo greco-romano. Los elementos arquitectónicos barrocos predominan sobre cualquier otro detalle decorativo de época posterior. Dos torres cuadradas de ladrillo y coronadas por remates octogonales flaquean la majestuosa portada. La fachada principal está enteramente labrada en piedra y es un auténtico retablo al exterior, una fachada-retablo de tres cuerpos. Un retablo barroco exterior labrado en piedra. Destaca el escudo de la Anunciación y el escudo del X Marqués de Los Vélez, Don Antonio de Toledo y Gúzmán. El interior es de planta de cruz latina y se encuentra dividido en tres naves con una enorme cúpula que corona el crucero. Destaca su magnífico retablo de madera en el Altar Mayor, realizado por Francisco Zesta entre 1769 y 1777, el órgano sobre el coro de Gregorio Denoyen y numerosas capillas laterales con imágenes de valor desigual, entre las que destaca el San Antonio de Salzillo.

Una guía para conocer esta magnífica obra del barroco almeriense: http://www.cdar.org/mantenimiento/archivos/CentroDeDocumentacion/Guiaiglesia_parroquialencarnacion_de_velez_rubio.pdf

Oria: Basílica Nuestra Señora de las Mercedes

Las basílicas se dividen en mayores y en menores. Las basílicas mayores son cuatro y se encuentran en Roma. Se consideran basílicas menores al resto de las iglesias romanas que tienen funciones parroquiales o bien son títulos cardenalicios o diaconías. El papado ha concedido este título de «basílica menor», con los mismos privilegios que las iglesias romanas, a otros templos del mundo católico, mediante breve pontificio o rescripto. En 2006 había oficialmente 1506 basílicas en todo el mundo. Todas las catedrales poseen implícito el título de basílica menor, aunque hay algunas catedrales que han solicitado el título de «basílica menor» por separado: a éstas se las conoce comúnmente como «catedral-basílica».

Escudo del Marqués de los Vélez en la portada del templo 

Escudo. Todas las basílicas, por su peculiar relación con la Cátedra de Roma y con el Sumo Pontífice, tienen la concesión de poseer su propio escudo y de exhibir las insignias pontificias.

BASÍLICA MENOR DE NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

En 1999 la Basílica fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento Histórico-Artístico Nacional.

El monumental edificio fue construído en el siglo XVIII, concretamente entre los años 1767 y 1779, estando las obras promovidas por Antonio Álvarez de Toledo, décimo Marqués de los Vélez. El marqués tenía la obligación de construir y reparar todos los templos de su señorío a cambio de las rentas que pagaban sus súbditos a la Iglesia Católica. El arquitecto Fray Pedro de San Agustín participó en su construcción, este también fue el autor de la Iglesia de la Encarnación de Vélez-Rubio, mejor ejemplo del barroco en Almería. También influyó en la construcción de este edificio el obispo de aquella época de la Diócesis de Almería, Claudio Sanz y Torres, al que le debemos la construcción de los principales templos barrocos de nuestra provincia.

En 1810, las tropas napoleónicas se hicieron con el edificio, destruyendo todos los decorados del interior. Retablos e imágenes de gran valor fueron quemadas. En 1879 el Papa León XIII lo declaró Basílica Menor, perteneciendo así a la Basílica de San Juan de Letrán de Roma. Con la mencionada declaración papal también le fue otorgado al templo un lignum crucis, es decir un relicario con un fragmento de la cruz de cristo, que actualmente se encuentra en el lugar. En 1889 se volvió a producir un grave incendio que dañó parte del edificio.

Durante la Guerra Civil Española, la basílica sufrió el saqueo y la destrucción de imágenes y retablos; además la iglesia fue convertida en mercado de abastos y después en cine.

 El edificio tiene una planta rectangular de cajón con una cúpula de media naranja sobre el crucero. El interior está poco ornamentado, existiendo algunos relieves de estuco. La capilla mayor posee un mural pictórico realizado en 1960 por Pedro Cervantes, pintor de Cuevas del Almanzora que simula un retablo. El retablo anterior fue destruído durante la Guerra Civil. Posee un sobrio exterior, siendo el elemento más destacable la portada, en la que se puede ver la escultura de Nuestra Señora de las Mercedes, titular del templo. La majestuosa torre se sitúa a la izquierda.


Para saber más: http://orialmeria.blogspot.com.es/2009/03/la-iglesia-de-oria.html

 

Níjar: Iglesia de Atochares

medidas: 2134 x 3189tamaño: 19 MB formato: TIFF

La iglesia de este pueblo es la mejor conservada de los pueblos de colonización de la provincia de Almería, y de las pocas de España levantadas por el INC. Conserva todos los elementos originales: la pila bautismal y de agua bendita, el altar, el sagrario, el via crucis y un mural cerámico sobre el bautismo de Antonio H. Carpe, una virgen y cuatro ángeles en mosaico, una virgen de piedra en la fachada exterior de Eduardo Carretero, el confesionario, los bancos y la luminarias metálicas cilíndricas. En definitiva, un patrimonio artístico que debe ser valorado y protegido.

La iglesia de Atochares luce una placa de reconocimiento como edificio representativo de la arquitectura moderna desde el 29 de octubre de 2013.

El Colegio Oficial de Arquitectos de Almería en colaboración con el Ayuntamiento de Níjar,  celebró un acto en Atochares en la celebración del Día Mundial de la Arquitectura. En dicho acto se colocó una placa en la iglesia de este núcleo del término municipal de Níjar como reconocimiento público de la edificación e instauración en el territorio del Poblado de Colonización de los Atochares incluida en el catálogo de Docomomo Ibérico .

Atochares es uno de los pueblos de colonización mejor conservados, pero hay que recordar otros núcleos creados en la misma época.

La iniciativa de Docomomo Ibérico, de colocar placas en edificios paradigmáticos de la arquitectura moderna es una llamada de atención sobre el patrimonio del siglo XX y su fragilidad, que requiere una especial atención. Los nuevos edificios modernos se empezaron a construir en España y Portugal a partir de 1925 experimentando con nuevos programas, formas, materiales y tecnologías, poco ensayados hasta entonces.