Vícar: Iglesia-Fortaleza de San Benito

El templo, de estilo mudéjar, es un destacado ejemplar de “iglesia-fortaleza”, variedad tipológica característica de la provincia almeriense durante el siglo XVI.

La Iglesia de San Benito o Iglesia-Fortaleza, situada en el municipio de Vícar es un edificio religioso con elementos defensivos, de arquitectura mudéjar. Data de la segunda mitad del siglo XVI, siendo construida durante el mandato de Don Antonio Corrionero de Babilafuente, obispo de la diócesis de Almería entre 1558 y 1570. El monumento recibe el régimen de protección de Bien de Interés Cultural.

Se localiza en la Villa de Vícar, zona histórica y capital del municipio, de naturaleza alpujarreña, en la ladera de la Sierra de Gádor. Su torre, que da el carácter defensivo a la construcción, sufrió un gran deterioro a causa de la rebelión morisca en las Alpujarras en 1568. El templo fue reformado en el año 1647, con elementos mudéjares de par y nudillo. Dentro del templo hay una talla del Cristo de la Salud, que es sacado en procesión en torno al 14 de septiembre, festividad de la Villa.

La iglesia, que presenta planta de cajón, posee una torre de aspecto fortificado alineada con la cabecera y adosada al muro meridional de la fachada.

El interior se compone de una sola nave, con presbiterio sin diferenciar y coro alto a sus pies. El elemento más destacado del inmueble lo constituye la cubierta de madera, que cubre la totalidad de la nave. Se trata de una armadura de par y nudillo, reforzada por seis parejas de tirantes. Estos, que llevan el papo perfilado con labor de agramilado, descansan sobre canes de cabeza tallada en forma de “S”. Por su parte, los tirantes que coinciden con el altar mayor se enfatizan mediante un lazo de cuatro aspas, con peinazos, también perfilados con labor de agramilado.

Al exterior, la fachada de los pies posee una portada con vano adintelado, sobre el que se sitúa un nicho rectangular. En el centro del piñón de la fachada aparece un óculo abocinado entre paños de ladrillos.

La fachada lateral del templo que actúa como principal, se organiza a partir de un amplio vano de medio punto. Sobre éste se sitúa el escudo del obispo Carrionero, labrado en piedra; mientras, en la parte superior se abren dos ventanas adinteladas, protegidas por sencillas rejas de hierro.

En el extremo más occidental de la fachada principal se sitúa la torre ya mencionada, construida con mampostería careada y mortero de cal, posee planta rectangular y volumen troncopiramidal. El conjunto está rematado por el típico coronamiento de almenas.